El biometano emerge como una de las soluciones más eficaces y realistas para avanzar en la descarbonización del sector de la edificación, especialmente en la rehabilitación del parque inmobiliario existente. Así lo expone FEGECA en un reciente artículo técnico que analiza el papel de este gas renovable en el actual contexto normativo y energético.
El artículo “El biometano como vector clave en la descarbonización”, elaborado por Carlos Saldaña, miembro de la Comisión Técnica de FEGECA (Asociación de Fabricantes de Generadores y Emisores de Calor), pone de relieve el potencial del biometano como herramienta inmediata para reducir las emisiones de CO₂ en los edificios sin necesidad de acometer reformas profundas en las instalaciones existentes.
En un escenario marcado por los objetivos del Pacto Verde Europeo, el paquete legislativo Fit for 55 y el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), el texto destaca el papel estratégico de los gases renovables como complemento a la electrificación. En particular, el biometano sobresale por su plena compatibilidad con las infraestructuras gasistas actuales y con los sistemas de calefacción de alta eficiencia, como las calderas de condensación, manteniendo los mismos niveles de rendimiento, operación y confort.
El análisis subraya además que el uso de biometano puede suponer una reducción de emisiones de entre el 80 % y el 100 % respecto al gas natural fósil, al tiempo que contribuye a la economía circular mediante el aprovechamiento de residuos orgánicos. Esta característica lo convierte en una solución especialmente adecuada para la rehabilitación energética de edificios antiguos, que representan una parte mayoritaria del parque edificatorio español.
Desde FEGECA se defiende un enfoque basado en la neutralidad tecnológica, en el que distintas soluciones eficientes y renovables convivan para alcanzar los objetivos climáticos de 2030 y 2050. En este contexto, el biometano se presenta como un vector energético maduro, disponible y viable, capaz de acelerar la transición energética de forma pragmática y ordenada, aprovechando las infraestructuras ya existentes.




