ACTECIR hace un artículo con referéncia al COVID-19
La principal vía de transmisión del virus SARS-CoV-2 es la vía aérea, a través de pequeñas gotas que se producen cuando una persona infectada tose, estornuda o habla, a distancias cortas (gotas superiores a 5 micras). Estas gotas son relativamente pesadas, no viajan lejos y se depositan rápidamente en el suelo o en las superficies cercanas. Por ello una de las principales medidas para evitar el contagio es mantener la distancia entre personas de 1.5-2 metros.
Sin embargo, el virus puede vivir en el aire unas horas en aerosoles más pequeños (inferiores a 5 micras) que pueden desplazarse a más distancia, transportados por flujos de aire o por conductos de aire de los sistemas de climatización. Aunque esta vía de transmisión por aerosoles pequeños es menos probable, hay que tenerla en cuenta y adoptar medidas preventivas al respecto.
Es importante considerar la ventilación como medida efectiva de prevención y control de la enfermedad. La renovación del aire tiene efecto sobre todo para reducir estas gotas más pequeñas, que pueden permanecer horas en suspensión en ambientes cerrados.
A nivel de unidades de tratamiento de aire se debe intentar trabajar, siempre que se pueda, sólo con aire exterior, sin recirculaciones. La recirculación puede ayudar a mantener los aerosoles en el ambiente al evitar que precipiten por gravedad y recirculando los mismos. Estos equipos, sin embargo, no amplifican la concentración de virus.


